Medicamentos contra la obesidad: ¿revolución médica o espejismo adelgazante?

La campeona de tenis Serena Williams está dando su imagen a una nueva generación de tratamientos que están revolucionando el manejo de la obesidad: los análogos del GLP-1. Inicialmente diseñados para la diabetes, estos fármacos, como Ozempic (semaglutida), Wegovy y Mounjaro (tirzepatida), ahora se recetan para bajar de peso, con resultados espectaculares. Pero tras la publicidad exagerada, los expertos instan a la cautela.
El GLP-1 es una hormona que el cuerpo produce naturalmente después de comer. Estimula la insulina, ralentiza el vaciamiento gástrico y actúa en el cerebro para inducir la saciedad.
En su versión farmacológica, inyectada una vez a la semana, esta hormona actúa como supresor del apetito y regula la glucemia. Se ha observado que las tasas de pérdida de peso alcanzan entre el 15 % y el 20 % del peso corporal, una cifra sin precedentes en comparación con otros tratamientos disponibles.
El Dr. Aurel Guedj señala que, si bien estos tratamientos son eficaces, tienen sus limitaciones. Ventajas:
- Pérdida de peso significativa y duradera mientras se continúe el tratamiento.
- Reducción del riesgo cardiovascular en pacientes frágiles.
- Cambio de perspectiva: la obesidad finalmente se reconoce como una enfermedad crónica compleja , y ya no como una simple falta de voluntad.
Las zonas grises:
- Efectos secundarios digestivos comunes: náuseas, vómitos, diarrea.
- Uno de cada dos pacientes abandona el tratamiento en la vida real.
- Al suspenderlo, el peso se recupera : dos tercios del peso perdido se recuperan en un año.
- Preocupante pérdida muscular: En un estudio, por cada 10 kilos de grasa perdidos, también desaparecen casi 7 kilos de músculo , lo que debilita el metabolismo y acelera el envejecimiento.
- Europa (EMA) : Wegovy autorizado desde 2022, Mounjaro desde 2024. Indicaciones: IMC ≥30 o ≥27 con comorbilidad (hipertensión, diabetes, apnea del sueño, colesterol).
- Francia : Reembolso solo para casos de obesidad severa (IMC ≥35), bajo supervisión médica especializada. Objetivo: evitar la prescripción masiva de medicamentos fuera del ámbito médico.
Pero en la práctica, está surgiendo un mercado paralelo: recetas "sin reembolso" para pacientes que simplemente tienen sobrepeso y están dispuestos a pagar ellos mismos el tratamiento.
El mercado mundial de estos medicamentos podría alcanzar los 100.000 millones de dólares en 2030. En Francia, algunos temen un sistema de dos niveles:
- varios cientos de miles de pacientes monitoreados médicamente y reembolsados,
- Millones de personas más acceden a inyecciones mediante prescripciones liberales, sin supervisión.
El riesgo: reducir la obesidad a una simple inyección, en detrimento de la prevención, una dieta equilibrada y la actividad física. Estos medicamentos representan un gran avance en la lucha contra la obesidad. Sin embargo, deben seguir estando regulados médicamente.
Tras la imagen de una solución milagrosa se esconde una realidad más compleja: pérdida muscular, dependencia del tratamiento y recuperación tras suspenderlo. El verdadero reto sigue siendo el mismo: tratar la obesidad como una enfermedad crónica, pero sin olvidar los pilares esenciales de la nutrición, la actividad física y la prevención.
RMC